1. Todo indica que las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, cumpliendo su cometido de preservar el orden constitucional, no sin dificultades, conseguirán torpedear la votación ilegal del 1 de octubre lo suficiente como para que no pueda haber un resultado electoral completo. Y por tanto, si el Parlament aprueba la noche del 1 de octubre la entrada en vigor de la suspensa Ley de Transitoriedad (declaración unilateral de independencia) será en todo caso por despecho y no por consecuencia de unos resultados completos y claros, así previstos por las leyes suspensas del Referéndum y de Transitoriedad de la Generalitat.Imprimir
  2. Como resultado de ese choque de trenes, donde se contabilizarán no pocos detenidos e inhabilitados, el sentimiento de odio hacia España se incrementará entre la mitad de los catalanes. Para aquellos que apuestan por la ruptura será un día feliz, pero para los iberistas será muy triste.
  3. Un triunfo del nacionalismo catalán, aunque sea sólo por el enfrentamiento civil y político que supone una previsible dualidad de instituciones, será un retroceso sin duda para Iberia. Lo es porque cualquier proceso que suponga una debilitación de un Estado ibérico, nos hace más débiles ante la UE y el mundo. Asimismo, el ahondamiento de la división civil y política nos sitúa en un debate suicida entre pueblos superiores e inferiores. Cualquier propuesta de reestructuración del Estado español, debe ir de la mano de la solidaridad y la hermandad ibérica, sino estaremos alimentando un espíritu cainita guerracivilista.
  4. Los gobiernos de España, Portugal y Andorra están perdiendo un tiempo precioso para generar un espacio institucional ibérico, mediante un tratado entre sus gobiernos, que fomente la unidad, la solidaridad y la concordia entre los pueblos ibéricos. Un espacio institucional ibérico, que, según la Declaración de Lisboa, tendrá como “lenguas oficiales el portugués, el castellano y el catalán”, lenguas oficiales de los tres Estados ibéricos reconocidos por la ONU.
  5. El gobierno de la Generalitat debe aspirar a representar identitariamente a todo el pueblo catalán, y no sólo a una mitad. Por tanto, debe rectificar sus posicionamientos unilaterales, antiespañoles y antibéricos, en virtud de los objetivos lazos históricos de Cataluña con los ejes mediterráneo, continental y atlántico de nuestra Península Ibérica. Es imprescindible que el nacionalismo catalán, sin que necesariamente los colectivos iberistas españoles lo compartan, recupere el marco unitario ibérico de relación entre los pueblos peninsulares. Dicho marco ibérico forma parte de la tradición histórica del federalismo y nacionalismo catalán. El iberisme está presente en los catalanes Sinibaldo de Más, Pi i Margall, Prat de la Riba, Joan Maragall, Ignasi Ribera i Rovira, Joaquim Casas-Carbó o el propio Pasqual Maragall. El iberismo es la llave para recuperar el dialogo y la concordia. Hasta el unilateralismo de Companys y Macià tenía guiños discursivos ibéricos, porque sabían que, aunque intentaran independizar Cataluña del Estado español, no la podían independizar de sus raíces hispánicas e ibéricas.

  6. En vez de gastar millonarias cantidades para conseguir infructuosos apoyos internacionales, el nacionalismo catalán bien podría haberlos dirigido a encontrar apoyos en el resto de España para buscar mayorías en pro de su proyecto. La argumentación ultranacionalista de que siempre serán minoría “frente a los españoles”, también compartida por parte de algunos portugueses cuando rechazan un proyecto ibérico, es inconsistente porque obvian el peso electoral de las regiones periféricas y la pluralidad ideológica de la sociedad española, como así lo demuestra la irrupción de Podemos o el nuevo PSOE. Probablemente el nacionalismo catalán haya desistido de esa iniciativa de liderazgo catalán en el Estado, no porque sea utópico, sino por el miedo a verse obligado a asumir los intereses generales de todos los territorios y no sólo los de una parte. Es decir, renunciar al ombliguismo. Y por tanto, tienen miedo a hacer militancia de una españolidad/iberidad plural en la práctica. He aquí el problema de la falta de leatad/solidaridad con el proyecto común y que tiene su expresión máxima de sectarismo al ahondar la división por la mitad del pueblo catalán.fronteras
  7. Por otro lado, la ausencia de movilizaciones en regiones menos favorecidas, hace que estén ausentes de la agenda política. Cabe destacar entre las movilizaciones más importantes la del Corredor del Sudoeste Ibérico para enlazar por ferrocarril Madrid y Lisboa por Extremadura, la eterna región “desconectada” contra su voluntad. Esta reivindicación supone una vertebración peninsular  tan estratégica como el Corredor del Mediterráneo.
  8. Cada parte del conflicto debe hacer bien sus deberes. Debe prevalecer la diversidad lingüística de España e Iberia. Hay que desterrar muestras de odio contra cualquier lengua ibéricaNinguna lengua ibérica es extranjera. Dicho pluralismo debe reflejarse en nuestro sistema educativo, a través de una asignatura de lenguas y culturas ibéricas. Para el escritor portugués Gabriel Magalhaes: “la solución de España está en las lenguas”. Asimismo, los canales de televisión públicos deben fomentar el dialogo y la concordia, desterrando el sectarismo identitario.
  9. Cualquier cambio en el orden constitucional, incluso su reforma completa, debe realizarse por cauces legales, con soluciones basadas de beneficio mutuo entre todos los territorios. Las fuerzas constitucionalistas deben ser conscientes que una norma que requiere de alto apoyo popular permanente como es la Constitución, debe actualizarse o reinventarse en un debate sereno. Creemos que el iberismo, tanto cultural como político, es un buen camino por el que los partidos nacionalistas catalanes y los partidos nacionales pueden transitar para encontrar una solución de convivencia duradera. Julio Anguita, recientemente, acaba de apuntar en esa dirección.

    resultados constitucion 78
    Resultado del referendo de la Constitución
  10. El triunfo de Iberia será el triunfo de la integración intercultural y la intercomprensión de los micronacionalismos ibéricos particularistas en un nuevo macronacionalismo ibérico, es decir, el iberismo. Evidentemente quien vive una españolidad plural, se sentirá plenamente representado por el iberismo. El triunfo de Iberia será el fin del odio entre pueblos. Se trata de autodeterminarnos para unirnos mejor, y no para separarnos entre hermanos ibéricos. Es la hora de que desde todos los rincones de nuestra península movilicemos y organicemos al iberismo. ¡Qué gane el proyecto común!
  11. Por último, reproduzco el himno ibérico de Joan Maragall como un himno iberista a la concordia. Himne Ibèric

Cantàbria! som tos braus mariners
cantant en mitj les tempestats:
la terra és gran, el mar ho és més,
i terra i mar són encrespats.
La nostra vida és lluita,
el nostre cor és fort,
ningú ha pogut tos fills domar:
només la mort, només la mort,
la neu dels cims, el fons del mar.

II

La dolça Lusitània – a vora del mar gran,
les ones veu com vénen – i els astres com se’n van;
somnia mons que brollen – i mons que ja han fugit.
Li van naixent els somnis – de cara a l’infinit.
Per’xò està trista – però amb dolçor:
Lusitània! Lusitània!
Esperança… amor…

III

De les platges africanes
ha vingut la gran cremor,
i els jardins d’Andalusia
han florit amb passió.
Flor vermella en cabell negre,
ulls de foc i cos suau,
ets la terra de les danses
perfilant-se en el cel blau.
Canta, canta, Andalusia,
el teu gran esllanguiment,
i en el vi de tes collites
do’m a beure el sol ardent.

IV

Al crit de la tramuntana, – ballem la sardana
a vora el mar blau:
davant la neu del Pirineu
sentint llunyans – uns altres cants…
Cap viu! Catalans,
s’anuncia el gran esdevenir.
Vindrà pels cims, – vindrà pel mar:
a tot arreu hem d’acudir
a punt per viure i per morir,
per greu sofrir… per triomfar!

V

UNA VEU

Sola, sola enmig dels camps,
terra endins, ampla és Castella.
I està trista, que sols ella
no pot veure els mars llunyans.
Parleu-li del mar, germans!

VI

El mar és gran i es mou i brilla i canta,
dessota els vents bramant en fort combat,
és una immensa lluita ressonanta,
és un etern deler de llibertat.
Guaitant al mar els ulls més llum demanen,
bevent sos vents els pits se tornen braus;
anant al mar els homes s’agermanen,
venint del mar mai més seran esclaus.
Terra entre mars, Ibèria, mare aimada,
tots els teus fills te fem la gran cançó.
En cada platja fa son cant l’onada,
mes terra endins se sent un sol ressò,
que de l’un cap a l’altre a amor convida
i es va tornant un cant de germanor;
Ibèria! Ibèria! et ve dels mars la vida,
Ibèria! Ibèria! dóna als mars l’amor.

(Aquí puedes encontrar la traducción al castellano>>)

https://factoriahistorica.wordpress.com/2010/12/09/himne-iberic/

 

Otros artículos sobre la cuestión ibérica catalana:

  1. ¿Habrá aborto constitucional de la República Catalana?
  2. Sobre la indisoluble e indivisible nación cultural ibérica
  3. Sobre la Unidad de Iberia y la Unidad de España
  4. Análisis de Coyuntura
  5. Cataluña, ¿qué hacer? por Casimiro Sánchez Calderón
  6. La izquierda apátrida, el ‘uninacionalismo’ y la separación emocional de los pueblos ibéricos
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