jose antonio rocamoraEl profesor Rocamora nos confirma en esta entrevista el carácter lusófilo del iberismo histórico, pese a las campañas de descrédito que siempre ha padecido. Para nuestro lector portugués advertimos que “exquisitamente respetuoso” no es “extrañamente respetuoso”, sino “requintada/aprimoradamente respeitoso”. Para este blog ha sido un honor poder entrevistar al que, sin duda, es la persona que más horas ha invertido en la investigación del iberismo. En total 33 años puestos al servicio de la historia del movimiento iberista desde el rigor científico. Pude constatar personalmente en la charla que tuvimos en un restaurante de Getafe, que sigue teniendo un persistente compromiso científico de escudriñar todos los personajes y circunstancias que dieron luz al iberismo y que pasaron inadvertidos por la historia oficiosa.  Doctor en Filosofía y Letras por la Universidad de Alicante, de la que ha sido profesor asociado y de la que actualmente es profesor colaborador honorífico. Ha publicado el libro El Nacionalismo Ibérico 1792-1936o(1994), la mayor contribución a la historia del iberismo, así como diversos artículos sobre el tema. Durante la ocupación indonesia de la excolonia portuguesa de Timor defendió el derecho a la autodeterminación de los timorenses. Ha presidido la Asociación de Amigos de Timor y, posteriormente, la entidad Timor Hamutuk.

  1. ¿Cómo surgió tu interés en el iberismo?

En 1984 leí “El organismo económico de la revolución”, de Diego Abad de Santillán. Tratándose de un anarquista relevante, me sorprendió ver en la obra postulados nacionalistas. Además, aunque había leído fragmentos de autores que expresaban su deseo de una futura unión ibérica, en esta obra pude ver por primera vez que existía toda una corriente en este sentido, que incluía a pensadores portugueses.

  1. Desde 1990, cuanto publicas tu tesis doctoral sobre el nacionalismo ibérico, hasta nuestros días, ¿qué evolución ha tenido tu investigación sobre el iberismo? ¿Cuáles son tus principales hallazgos? Imagino que muchos inesperados.

Creo que un primer paso ha sido enmarcar el iberismo en el nacionalismo. Anteriormente se aceptaba que era un “-ismo”, como podría serlo el Regeneracionismo. Ha habido reticencias a aceptar que es un nacionalismo, seguramente porque estimar que ello implicaba admitir la existencia de una nación ibérica. En absoluto. La nación es una creación de los nacionalistas, si bien requiere elementos que la hagan creíble: una voluntad extendida, una historia compartida, etc. Pero estos elementos son susceptibles de interpretación. Por eso, un espacio percibido por unos como una nación ibérica, puede ser visto por otros como dos, tres o vaya usted a saber cuántas naciones o incluso como un fragmento relativamente pequeño de una nación panibérica mucho más amplia. Cuando se entra en el terreno de la nación, la discusión está servida.

historianacionalismoPor otro lado, el número de fuentes sobre historia del iberismo hallado desde entonces confirman el pleno encaje del iberismo dentro del movimiento nacionalista. Es cierto que la atracción del iberismo fue mayor en momentos de crisis, pero esto también sucedió en otros nacionalismos. Actualmente trabajo en la percepción del fenómeno iberista desde países vecinos y en la influencia del iberismo catalanista sobre el resto de tierras ibéricas, que confirma mi apreciación inicial de la relevancia que tuvo en sus primeros pasos el catalanismo para el iberismo.

  1. En torno a eterna polémica sobre los conceptos de nación, nacionalismo, nacionalidad y la actualmente en boga plurinacionalidad, ¿cómo clasificarías a los nacionalismos y naciones que existen en la Península Ibérica?

Cada cual es libre de creer o no en la existencia de naciones. Lo que tiene una existencia más evidente es el Estado. Partiendo de esta realidad, puede hablarse de nacionalismos cuyo objeto es el Estado existente (como los nacionalismos español o portugués), nacionalismos que se mueven en un ámbito inferior al Estado (como el catalán) o nacionalismos cuyo objetivo es más amplio que el Estado (caso del ibérico). Pero, además, podemos hallar lealtades múltiples, que operan en distintos niveles. Por ejemplo, en el caso de los iberistas portugueses, su aspiración ibérica no ha implicado una ausencia de identificación con Portugal.

  1. Como bien explicas en tus investigaciones la materialización del nacionalismo ibérico fracasó a lo largo del siglo XIX. No obstante, hoy en día: ¿Qué es Iberia? ¿Un concepto geográfico? ¿Una nación cultural? ¿Una nación en potencia? ¿Una nación que pudo ser y no fue?           

A mediados del XIX sectores relevantes de las elites españolas y portuguesas percibían Iberia en términos nacionales o potencialmente nacionales. Desde luego, hoy el escenario no es el mismo. Lo que pueda suceder en el futuro escapa al oficio de historiador.

  1. La idea de la Unión Ibérica siempre ha estado asociada en España a una sana utopía y en Portugal se ha debatido entre la utopía y la distopía, con inclinación a la segunda por miedo a ser asimilados a la nación española y por combatir abiertamente al federalismo iberista. A pesar de haber numerosa documentación que avala al iberismo como un movimiento respetuoso con la soberanía y lengua portuguesa, sigue sobrevolando el fantasma de la anexión. ¿No es el iberismo víctima de una confusión conceptual alimentada por la ignorancia española y la arrogancia del nacionalismo portugués?           

El nacionalismo construye lealtades de grupo. Genera unas filias que suelen asociarse a fobias. Un grupo definido frente a otros grupos, a los que suele pintar con colores oscuros. El enemigo externo y el enemigo interno son lugares comunes en los nacionalismos.

            La educación generalizada y obligatoria promovida por los Estados europeos desde el XIX alentó este tipo de visiones simplistas de “nosotros” (buenos por definición) y “los otros” (como poco, tendencialmente malos).

            Portugal no tiene más vecino que España, así que no debe extrañar que la hispanofobia haya sido un elemento recurrente en su nacionalismo. Por su parte, el nacionalismo español ha ignorado a Portugal o le ha lanzado una mirada por encima del hombro.

            Con harta frecuencia en la Historia, no importa tanto cómo era un fenómeno, sino cómo era percibido. El iberismo era exquisitamente respetuoso con la personalidad portuguesa. Seguramente su rechazo a la violencia es una de las causas de que –a diferencia de los nacionalismos italiano y alemán- fracasara en el XIX. Pero en Portugal terminaron imponiéndose los que lo presentaron como una amenaza. Por ejemplo, los miembros de la asociación 1º de Dezembro, fundada precisamente para combatir el iberismo. De modo que sí parece lícito señalar a la arrogancia y la ignorancia como obstáculos para el iberismo.

  1. En 2013 el Consejo de Transición Nacional de la Generalitat propuso en una de sus múltiples propuestas un marco ibérico de relación en un escenario postindependencia. La reciente DUI no tuvo ninguna mención a una propuesta de federación o confederación con otros pueblos ibéricos, a diferencia de las de 1931 y 1934. ¿Queda algo de iberismo en el nacionalismo catalán?

            El iberismo fue un elemento esencial –constitutivo, diría- del primer nacionalismo catalán. Todavía después de la Guerra Civil dio muestras de existencia en Gaziel, Josep Plà o Fèlix Cucurull. Pero su declive ha sido continuo y hoy su presencia es marginal, aunque no nula.

  1. Lo que desde Madrid y Lisboa era imposible, desde Bruselas se han cumplido objetivos iberistas a ambos lados de la Raya con el fin de pasaportes y aduanas y una intensa cooperación transfronteriza con proyectos financiados desde Europa en el marco de las euregiones y eurociudades. ¿En qué medida el marco europeo ha substituido el marco ibérico? ¿El iberismo en el siglo XXI debe ser un europeísmo iberista, que busque fórmulas de cooperación reforzada, o debe ser un soberanismo que busque mayor poder de negociación frente a la hegemonía alemana en Bruselas?

            Lo que deba ser el iberismo futuro, deberán decidirlo los iberistas. Sí puede afirmarse que inicialmente, uno de los motivos de la extensión del iberismo, fue la independencia de las colonias americanas. Reducidos prácticamente a sus territorios metropolitanos, portugueses y españoles vieron en su unión una vía para superar la constricción que les imponían las nuevas fronteras, si querían conseguir un progreso económico, cultural o político. En buena medida, la Unión Europea vino a dar respuesta a problemas de este tipo.

  1. El atlantismo portugués siempre ha tenido suspicacias al continentalismo europeo y rechazo al ibérico. ¿Qué elementos deberían de cambiar en la ideología de la élite política portuguesa para empezar a valorar algún tipo de tratado con relaciones especiales con España y Andorra? ¿El Brexit puede tener algún efecto en ese sentido?

            El atlantismo, y –en el pasado- más concretamente la alianza británica fue un seguro –por cierto, muy gravoso- frente a una hipotética agresión española. Son los portugueses quienes deben valorar la existencia de una amenaza política desde España, cosa que desde este lado de la frontera parece descabellada.

  1. Eres especialista en Timor Oriental y solidario en ese pueblo asiático lusófono. ¿Cuál es la situación política actual y qué papel juega en la lusofonía?

Afortunadamente, los años de la ocupación indonesia, marcados por el genocidio y la violación sistemática de derechos humanos, son un mal recuerdo. E incluso, para los niños y adolescentes, ni siquiera eso. Timor Este es hoy un país políticamente estable, cuya economía ha mejorado sustancialmente desde la independencia. La oficialidad del portugués le confiere un carácter peculiaridad en una zona tan relevante actualmente como Asia que pueden hacerle atractivo para países de lengua portuguesa, pero también española.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s